Que uno se quede sin trabajo siempre es una mala noticia, vamos, una putada.
Estos días les ha tocado la china a una gran parte de los auxiliares administrativos del Ayuntamiento de Huesca. No entro en si son funcionarios o no son funcionarios, la cosa viene ya de lejos y algo de tufillo se olía pero a mí lo que me llama la atención es la relevancia que está teniendo la noticia. Que pertenezcan a una institución pública que pagamos entre todos siempre influye, que la cantidad de despidos sea relativamente importante para una ciudad como Huesca también, que la ausencia en sus puestos respectivos pueda influir en los quehaceres administrativos del Ayuntamiento y por ende en las gestiones entre los ciudadanos y el Consistorio fastidia, y que en la génesis del problema esté la clase política y ansiemos ver rodar cabezas de una vez pues ni te digo.
¿Y al resto qué? Al resto que le den.
Estos casi pueden sentirse afortunados. ¿Por qué?








